Por Bárbara Rossetto
En la parodia publicitaria “The guiding Hand” es
una pequeña muestra de lo que nuestra sociedad está viviendo. Las redes
sociales están provocando que necesitemos ayuda para caminar, leer, jugar con niños
y hasta para comer. ¿Somos conscientes del punto al que hemos llegado?
¿Conocemos los peligros que esto trae?
En los últimos años compartir todo se volvió una
necesidad, tenemos que decir que hacemos, mostrar que estamos felices o que
estamos tristes, que todo el mundo lo vea y lo comenté.
¿Qué estás haciendo? ¿Dónde estás? ¿Con quién
estás? ¿Te acordás cuando el año pasado decías esto? Preguntan Facebook,
twitter, snapchat, Instagram, entre otros como novio celoso. Y produce que nos
desconectemos del mundo real, estamos de lleno en el mundo virtual. Es más
importante decirlo en las redes que vivirlo, lo que causa peleas, malos
entendidos y olvidos.
“Ma no tengo tiempo para estudiar”, ni para ir a
comprar, ni para hacer actividad física, ni para trabajar. Repiten a diario
cientos de adolescentes en todo el mundo. Las veinticuatro horas del día no les
alcanzan. Entre comer dormir, estudiar, tomar cientos de fotos compartirlas en
Internet y ver historias necesitaríamos tener 36 horas.
Todo el tiempo perdido, las actividades
abandonadas, conversaciones sin miradas ni atención conllevan a peleas con los
padres. Maite Ruiz en su artículo “La falta de comunicación entre padres e
hijos” dice que los padres “están preocupados porque sus hijos están mudos pero
publican sus problemas en las redes” y en lugar de hablar, pelean y no logran
un acuerdo.
Un estudio realizado por el diario La Nación
demostró que se roban 4764 celulares por día por eso la gente sufre heridas y
hasta la muerte. Además el peligro a futuro
más grande que presentan las redes es que en muchas empresas revisan las
redes sociales de los futuros trabajadores y toman una muestra de su forma de
ser. Por eso como afirma Jure Keplic, escritor y experto en marketing, Lo
que ocurre en “Las Vegas se queda en Las Vegas. Lo que ocurre en Twitter se
queda en Google para siempre” y debemos tener cuidado. ¿Por qué no
contamos cuántas personas mueren por culpa de los celulares? ¿Cuántos
accidentes se producen?
En un documental producido por una página de
internet llamada “upcosl” y en el capítulo “Oso Blanco” de la serie “Black
Mirror” se hace referencia a que somos zombis del celular, que abandonamos la
vida real para huir a la virtual. En el capítulo de la serie de Netflix se
muestra que hay gente sale a matar a otras personas y hay otras que filman y
comparten por las redes sociales, en lugar de ayudar a las víctimas o llamar a
la policía. Preferimos publicar en lugar de ayudar, si hacemos una buena acción
la compartimos en Internet, no somos conscientes de lo que está pasando en el
resto del mundo. Estamos cuerpo presente, mente ausente en el mundo real.
Pero a pesar de todo, los celulares y las redes
sociales tienen un punto a favor, nos sirven para comunicarnos, para saber que
está pasando en el resto del mundo, para que nuestros padres y familiares sepan
dónde estamos.
Además ¿Cuántas parejas se conocieron por
internet y se casaron? ¿Con cuántas personas que no veíamos hace mucho tiempo
nos hemos comunicado? ¿Cuántas amistades hemos formado? UN MONTÓN. Ha servido
como un medio de comunicación, una forma de contacto, ha servido como una de
las mejores formas para conocer gente.
En fin, podemos usar las redes y el celular pero
con cuidado, tomar un descanso, desconectarnos de las redes, evitar
convertirnos en zombis del celular y caminar
vivos.

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